ÑANDUBAYSAL, CARNAVAL DE DÍA, PAZ DE NOCHE

ÑANDUBAYSAL, CARNAVAL DE DÍA, PAZ DE NOCHE
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Conocí este lugar por primera vez durante un campamento de estudios, tendríamos dieciseis, diecisiete años. Los docentes de educación física habían organizado esta excursión a la que tildaron de "inolvidable" y a la que dijeron, "recordaríamos para siempre". 

Y fue así...

De dos micros completos bajaron corriendo una interminable cantidad de chicas y chicos alborotados que no podían creer que armaríán campamento en este bosque encantado, que prenderían sus linternas por la noche, que harían un fogón y se confesarían cosas inconfesables, que con los ojos llorosos se darían cuenta que muchos no volverían a verse nunca más en muy poco tiempo. 

Bautizado así por la gran cantidad de árboles de esta especie que abundan a lo largo de la costa del río Uruguay y que le aportan sombra a todo el lugar, a tan solo 18 kilómetros de la ciudad de Gualeguaychú se encuentra este paraíso llamado Ñandubaysal que con la llegada del verano explota de gente. 

No por nada desde hace varias décadas hay un dicho que se repite de boca en boca y es verídico: allí se vive el Carnaval…pero de día.

El balneario y camping Ñandubaysal abarca 35 hectáreas de bosques y arenas blancas, que son ideales para relajarse y “hacer playa”, tal como sucede en la costa atlántica o en el mismísimo Caribe. 

A esta altura del río la costa uruguaya parece muchísimo más lejana y se divisa la indiscutible silueta del Puente Internacional que une las ciudades de Gualeguaychú (AR) con Fray Bentos (UY).

Reposeras y sombrillas interminables, todo el mundo anda con el termo y el mate en la mano, elementos que bastan para refrescar el cuerpo y deleitarse con mirar el río junto a la compañía de la familia.

Entre las actividades más practicadas por los visitantes aparecen opciones recreativas relacionadas con el mundo del agua y los deportes náuticos existiendo también la posibilidad de nadar a varios metros de la costa con muy poca profundidad, pisando siempre arena limpia y firme, uno de los diferenciales de este río maravilloso en el que también se pueden pescar deportivamente excelentes bogas y dorados de gran tamaño. 

Recuerdo a la perfección una bella construcción blanca mediterranea (hoy bautizada como Scorpio-Restó-Parador), con terrazas y balcones que dan al río, que en forma inmediata nos trasladó a la vecina Casapueblo uruguaya del famoso Carlos Paéz Vilaró.

El genial artista uruguayo que hizo de la arquitectura de autor uno de sus máximos placeres, se dio el lujo hace varias décadas de armar una pequeña construcción del lado argentino que hoy se mantiene en pie y en la cual se pueden disfrutar los mejores platos de la cocina argentina, tanto campestre y litoraleña como también marina. 

De paredes blancas bolseadas y decoradas con cañas y esterillas, pasan los años y este lugar sigue siendo mágico.

Al atardecer es necesario a veces reservar mesa para mirar la paz del río y dejar que las horas pasen pensando en nada.

Ni hablar cuando asoma la luna llena o las estrellas, ahí es cuando Ñandubaysal se vuelve mágico para pasar la noche tanto en el camping como en los dormis que el lugar tiene para dormir como un díos. 

Recuerdo que la última noche y alrededor de un gigante fogón en la arena, llegó el momento de la despedida y cada estudiante debía decir algo, hacer algo, agradecer, despedirse, lo que sea. Fue ahí que uno de los profesores agradeció a todos por cada uno de los momentos vividos, lo bueno y lo malo de la estadía y mirando la oscuridad de la noche y señalando las tres marías indicó que nos regalaba nada más ni nada menos que la del medio. 

"No es mucho, pero ahora es de ustedes" dijo, y logro que hoy ese recuerdo, después de casi 30 años, se mantenga "inolvidable y para siempre" en la memoria de muchos de los que estuvimos allí.

Sólo nos basta mirar a la estrella del medio y viajar en segundos a Ñandubaysal, ese lugar donde la magia hizo y sigue haciendo de las suyas.

Aún hoy. 

 

 

 

Es uno de los rincones preferidos de Gualeguaychú. Playas de arena perfecta y aguas claras, un camping soñado y mucha, mucha onda para disfrutar del verano... (y por qué no, el resto del año también).

Información de Contacto:

Ñadubaysal Balneario y Camping

  • Camino al Puente Internacional
  • +54 9 3446 208010

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